viernes, 4 de abril de 2008

Jules Verne se une a la ISS

La Agencia Espacial Europea se ha convertido en la segunda potencia espacial en demostrar el acoplamiento automático de un vehículo orbital.

Su vehículo logístico ATV se unió como estaba previsto a la estación espacial internacional, demostrando que el sistema funciona y que la tecnología desarrollada para ello ha actuado perfectamente. El Jules Verne repitió buena parte de las maniobras que efectuara días antes, durante las fases de simulación y demostración, todas ellas exitosas. Esta vez, la astronave de 19 toneladas recorrió los últimos metros y se acopló al puerto de atraque del módulo Zvezda, donde pasará algún tiempo. A bordo, transporta combustible, agua, oxígeno y provisiones, y sus motores servirán para elevar la órbita del complejo, ahorrando el preciado combustible de maniobras de la ISS.

El Jules Verne abandonó los 39 km de distancia, el punto donde se hallaba anclado tras los ensayos anteriores, e inició la fase de aproximación automática, la cual duraría unas 4 horas. En varias ocasiones, detendría su avance, permitiendo que sus sistemas evaluaran su posición en base a varios puntos de referencia. Primero usó el sistema GPS, y ya más cerca (13:33 UTC del 3 de marzo), sus videómetros láser. Los movimientos eran controlados por el centro de control de Toulouse, y también fueron supervisados por los astronautas de la ISS. Desde ambos puntos podría haberse abortado la misión en caso de que hubiera surgido algún problema. El propio vehículo utilizó un sistema de vigilancia autónomo que podía actuar en caso necesario.

A las 14:15 UTC, el ATV se detuvo a unos 19 metros de distancia del Zvezda, permaneciendo inmóvil unos 20 minutos para asegurar una perfecta alineación con el puerto de atraque. Reanudado el avance, volvió a detenerse a las 14:38 UTC, a 12 metros de distancia. Evaluada la situación, se dio luz verde a la aproximación definitiva. Avanzando a una velocidad de apenas 7 cm/s, el Jules Verne unió finalmente su puerto de atraque con el del Zvezda a las 14:45 UTC. Unos 7 minutos más tarde, el anclaje quedaba cerrado.

La maniobra fue recibida con la natural alegría en el centro de control, en Francia, y también en Houston y en Moscú. Los astronautas no tuvieron que intervenir en ningún momento. Durante las siguientes horas, éstos harían un primer análisis de la calidad del aire en el interior de la zona presurizada. Si todo iba bien, entrarían dentro de ella el domingo, listos para empezar a descargar los suministros “secos” traídos a la estación (1.150 kg., incluyendo ropa, comida, equipos técnicos y hasta una edición ilustrada del siglo XIX de “De la Tierra a la Luna”, la más conocida obra de Julio Verne, así como dos manuscritos originales del autor). A bordo también se encuentran 856 kg de combustible, 270 kg de agua potable y 21 kg de oxígeno, que pasarán a los depósitos del Zvezda.

Los técnicos en la Tierra probarían asimismo los motores del ATV. Si el ensayo resultaba satisfactorio, el 21 de abril efectuaría la primera maniobra de elevación de órbita del complejo. El Jules Verne es capaz de mantener por sí solo la orientación de la estación espacial, como solución de emergencia, o desviarla si se produce una alarma por acercamiento de meteoritos o chatarra espacial. La nave más grande y compleja desarrollada en Europa, está pues en servicio.

La Tierra, arte desde el cielo

Con paciencia e imaginación, cualquiera puede convertirse en artista «satelital». Basta con descargarse el programa Google Earth y tener tiempo para pasar horas y horas en busca de imágenes de la Tierra o del cielo con algo especial: las formas, el colorido, un símil de lo cotidiano... La idea no es nueva. La Nasa expone fotografías en su propia galería virtual «Earth As Art» desde el año 2002.

Las imágenes artísticas de la agencia espacial estadounidense reunidas en «La Tierra como Arte» (http://earthasart.gsfc.nasa.gov/index.htm) están tomadas por los satélites Landsat 7 y ASTER. Las bellas instantáneas están clasificadas por continentes. Se muestran con una breve descripción del lugar y con la fecha en que fueron tomadas. Cualquiera puede descargarlas en alta resolución, aunque para su publicación debe ponerse «cortesía de USGS (United States Geological Survey). En http://edc.usgs.gov/ imagegallery/ se enlaza con las distintas colecciones de imágenes, que pueden comprarse en formato «tiff» para su impresión en grandes carteles. La Nasa ofrece un programa para explorar el planeta similar a Google Earth. Se llama World Wind y se descarga en http://worldwind.arc.nasa.gov.

Sólo algunos pocos privilegiados no necesitan de programas como Google Earth para descubrir impactantes imágenes captadas por satélites. Como el argentino Santiago Espeche, quien acaba de exponer su última colección en el consulado argentino de la ciudad de Nueva York. El artista, de 34 años, se inició en el arte «satelital» por su trabajo como encargado de procesar las fotos captadas por satélites en la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae) de Argentina. «Tengo la suerte de procesar la información «original» o «cruda» obtenida por los satélites con un software especial», dice Espeche a ABC. «Las escenas de Google Earth pasan por un procesamiento similar al que se realiza con fines científicos», añade.

Las imágenes de su última colección, titulada «Lágrimas del deshielo», fueron tomadas por el satélite argentino SAC-C, de observación de la Tierra. Y son todas de la Antártida. Con ellas se centra en el deshielo como uno de los efectos del cambio climático. Su obra se enmarca dentro de la «neofiguración» (un movimiento que usa un lenguaje presentativo más que representativo).
«Saltando desde el cielo me sumergí en el hielo y vi, a través de una meditación, las «Lágrimas del deshielo». En este nado onírico me encuentro con la muerte, la fobia y la vida. Todas causas y efectos del deshielo antártico. Una parte de mí ha muerto. La otra ha vuelto para contarlo», reza la web (www.santiagoespeche.com) en una presentación de la muestra. Sus obras se venden. «Son ediciones limitadas de cinco, tres o dos réplicas según la serie», matiza el autor. Unas veces las ha expuesto en papel, otras en lonas, y prevé una muestra con pantallas planas.

Espeche acaba de terminar otra serie, hermana de la anterior, sobre escenas de distintos desiertos del mundo con figuras marinas como delfines, ballenas. «También tengo pendiente una serie especial sobre suelo español cuya temática me reservo para no quitarles la sorpresa», anuncia a ABC.

También inspirada en el mar, concretamente en las corrientes marinas, es parte de la obra del oceanógrafo argentino Antonio Gagliardini. El investigador comenzó su actividad artística «satelital» en 1998. Algunas de sus creaciones se exponen en la web del Conae (www.conae.gov.ar), dentro del apartado «El Espacio y el Arte».

Todo listo para la llegada del ATV Julio Verne a la ISS

Después de la prueba de aproximación del pasado lunes en la que el Vehículo de Transferencia Automatizado de la ESA (Agencia Espacial Europea) llegó a situarse a 12 metros de la esclusa de la ISS (Estación Espacial Internacional) en la que se tiene que acoplar, todo está listo para la maniobra de atraque definitiva, cuya fase final está previsto que suceda entre las 16:40, momento en el que se producirá el primer contacto de la sonda del ATV con la ISS, y las 17:14, momento en el que debería completarse la maniobra.

Esta podrá seguirse en vídeo a partir de las 16:00 a través de NASA TV, de la ESA en Watch Jules Verne ATV Dock - LIVE, o a través del propio blog del ATV, ESA Jules Verne ATV Blog.

Prueba de aproximación del ATV - ESA
El Julio Verne visto desde la ISS durante el ensayo del lunes - ESA

Los sistemas de control de a bordo se encargarán de todo, aunque la tripulación de la ISS dispone de los controles necesarios para detener al Julio Verne o incluso para enviarle la orden de alejarse de la Estación si ven que las cosas se tuercen.

Esta maniobra será seguida con especial cariño desde GMV, la única empresa española que estará presente hoy en el centro de control, ya que ellos han desarrollado el sistema que controla la trayectoria del ATV hacia la ISS, como se puede leer en Puedes seguir en tiempo real el acoplamiento del ATV Julio Verne a la ISS.

Partiendo de una distancia de 39 kilómetros de la ISS el Julio Verne realizó una maniobra de aproximación por fases con distintas paradas para ir comprobando su situación y finalmente quedó conectado al módulo Zvezda de la Estación Espacial Internacional a las 16:52 de esta tarde, hora de España (GMT +2): Europe’s automated ship docks to the ISS.

El ATV Julio Verne atracando en la ISS - ESA
El ATV Julio Verne atracando en la ISS - ESA

jueves, 3 de abril de 2008

Vivir en el espacio

Aunque las vistas desde allí arriba quitan la respiración a cualquiera, vivir en el espacio supone una serie de compromisos en lo cotidiano que resultan cuando menos curiosos, como por ejemplo que:

  • No hay manera de conseguir pizza decente en el espacio, ya que esta no soporta ninguno de los procesos a los que se somete otra comida que se envía allí, aunque de todos modos en una ocasión Pizza Hut envió una con salami a la Estación Espacial Internacional, hecha a la medida del microondas de la Estación.
  • En cada misión de los transbordadores espaciales, cada miembro de la tripulación usa un sólo juego de cubiertos, y como no es posible lavarlos en el espacio al final de cada comida se limpian con unas toallitas desinfectantes.
  • Tampoco se hace la colada dado lo escasa que es el agua en órbita, con lo que los tripulantes de los transbordadores usan la misma ropa una y otra vez durante toda la misión, aunque esta ropa tiene unos forros especiales diseñados para absorber el olor y que así puedan seguir poniéndosela sin problemas. Al final de la misión esta ropa especial, incluyendo la ropa interior, es reciclada para futuras misiones.
  • Como por ahora no hay servicio de barrenderos espaciales otra cosa que se traen de vuelta es la basura con todos los restos de los contenedores en los que van las comidas y las bebidas, así que tienen que comérselo y bebérselo todo para que los restos puedan doblarse y comprimirse hasta ocupar lo mínimo posible.
  • Dado que en el espacio el dinero no sirve de nada allí funciona a menudo una economía de trueque en la que el astronauta que haya sabido guardarse más M&M, café o algún otro tipo de comida más apreciada tiene una buena posición negociadora. También se cuenta que no sería la primera vez que un astronauta cambia subrepticiamente las pegatinas de color que identifican la comida de cada uno de ellos por las de un compañero si se harta de espinacas y le apetece otra cosa más sabrosa.
  • Escuchar música en órbita tampoco es trivial, pues aunque como se puede leer en iPods rock the Space Shuttle en los últimos años los iPods han sido autorizados a volar en los transbordadores espaciales, lo que supone un importante ahorro de espacio sobre los discman que se usaban antes, antes han de ser modificados por técnicos de la NASA, ya que sus baterías de serie no están certificadas para el vuelo y en su lugar han de usar pilas AA. Y aún así, como los iPod no han sido certificados para su uso en la Estación Espacial Internacional, no pueden pasar de la compuerta de esta.

Como se suele decir, el diablo está en los detalles.

El agujero negro más pequeño conocido

Científicos de la NASA, analizando la información enviada por el satélite Rossi X-ray Timing Explorer (RXTE), han identificado el agujero negro más pequeño conocido hasta ahora.

Se trata de un objeto con una masa unas 3,8 veces mayor que la de nuestro Sol y un diámetro de 24 km. Su tamaño estaría muy cerca del límite mínimo teórico para los agujeros negros que se han originado por el colapso de una estrella.

Bautizado como XTE J1650-500, el cuerpo fue descubierto en 2001. Forma parte de un sistema binario en el que también hay una estrella normal, pero hasta ahora no se había podido medir con tanta precisión la masa del agujero negro.

El anterior récord de masa inferior era de 6,3 masas solares, y pertenecía al GRO 1655-40. Los astrónomos piensan que las estrellas de menor masa ocasionan la aparición de estrellas de neutrones, no agujeros negros. Aún se está buscando la línea divisoria entre ambos tipos de cuerpos, que podría estar entre 1,7 y 2,7 masas solares.

martes, 1 de abril de 2008

El meteorito que arrasó Sodoma y Gomorra


Es asunto recurrente de la ciencia hurgar en la trastienda de los mitos fundacionales de la religión, casi siempre preñados de una base histórica o geográfica. Esta vez le ha tocado a Sodoma y Gomorra, símbolos del pecado y la perversión destruidos según el Génesis por Yahvé con una tempestad de fuego y azufre.

Científicos de la Universidad de Bristol dicen ahora que, anduviera o no Dios de por medio, lo de Sodoma y Gomorra fue cosa de un meteorito y sitúan la fecha del impacto con insólita precisión en el 29 de junio del año 3.123 adC. En realidad, se trata de una deducción en cadena que parte de una tablilla de arcilla que se exhibe en una de las salas del Museo Británico.

El objeto, rescatado en el siglo XIX de las ruinas del palacio de Nínive por el arqueólogo victoriano Henry Layard, está fechado en el año 700 antes de Cristo. Tiene forma de escudo e incluye un texto escrito en caracteres cuneiformes. Hasta ahora nadie lo había podido descifrar.

En realidad, hubo un excéntrico historiador azerí que presumió hace unos años de haberlo hecho y proclamó que era la prueba de un encuentro extraterrestre. Esta vez, parece que la cosa va en serio y que los científicos han descifrado el enigma de la tablilla, que no es sino la reproducción asiria del texto de un astrónomo sumerio escrito del cuarto milenio antes de Cristo.

Los responsables del hallazgo son Alan Bond, director de una compañía espacial, y Mark Hempsell, profesor de aeronáutica de la Universidad de Bristol. "Los trabajos anteriores en torno a este asunto", decía ayer Hempsell, "no han arrojado ningún resultado. Esto es un gran avance y las piezas que hemos encontrado encajan tan bien que creo que tenemos la prueba definitiva".

Como mínimo, el nuevo análisis indica que un asteroide impactó contra la Tierra en esa lejana fecha, aunque no necesariamente demuestra la destrucción o la existencia de Sodoma y Gomorra. En todo caso, lo que deja fuera de toda duda es la proliferación de leyendas apocalípticas en esa época en todas las culturas de la cuenca mediterránea. Al menos 20 historias diferentes, según Hempsell, que podrían nacer del impacto del meteorito.

Un impacto que los investigadores sitúan en los Alpes austríacos, muy lejos de la cuenca mesopotámica y que podría explicar otro misterio que ha traído de cabeza a geólogos de todo el mundo: el gigantesco desplazamiento de tierras junto a la localidad alpina de Koefels.

Los investigadores, que han utilizado un potente programa informático para descifrar el aspecto del cielo en el día del cataclismo, aseguran que el meteorito generó una columna de fuego que cayó sobre el Mediterráneo y rebotó en algún lugar del Sinaí o de Oriente Próximo, lo que explicaría la recurrencia del mito apocalíptico en las culturas del Creciente Fértil.

Las conclusiones del estudio se han publicado en un libro: "A Summerian Observation of the Koefels Impact Event" que acaba de salir a la venta en el Reino Unido tratando de explotar el gancho comercial que es inherente al mito.

La Biblia hace un prolijo recuento de los días que precedieron a la destrucción de las ciudades de Sodoma y Gomorra y del insólito regateo que mantiene Abraham con Yahvé para que éste no las destruya en atención a los justos que viven en ellas. Sodoma y Gomorra son, además, escenario de la mítica conversión en estatua de sal de la esposa de Lot, sobrino de Abraham, que osó mirar atrás mientras escapaba. Pero de todos estos detalles la ciencia no dice ni dirá nada.

Primer ensayo de aproximación del Jules Verne

La primera demostración de acercamiento y aborto llevada a cabo por el vehículo logístico ATV de la ESA, el Jules Verne, se llevó a cabo de forma completamente exitosa.

El 29 de marzo, mostró su capacidad de navegar con seguridad desde un punto a unos 39 km por detrás de la ISS hasta un punto fijo a sólo unos 3.5 Km de distancia de la estación, usando su sistema GPS. Una vez logrado esto, el vehículo ejecutó una maniobra de escape, que lo llevó a una distancia mayor, de la misma manera que tendría que hacerlo si algún problema surgiera durante la aproximación final al complejo.

Entre los procesos demostrados no sólo están las maniobras, sino también las comunicaciones entre el ATV y la ISS, la activación de las luces y el radar Kurs, etc.

El acercamiento fue contemplado por los astronautas de la estación orbital, que vieron al Jules Verne a ojo desnudo. En la Tierra, se recibieron las imágenes y los datos de telemetría, que serían analizados con antelación a la segunda maniobra de demostración, prevista para el 31 de marzo, que implicaría una aproximación mucho mayor (a 11 metros del punto de atraque en el módulo Zvezda).

El Jules Verne había abandonado su órbita de aparcamiento el 27 de marzo, usando sus propulsores para acercarse paulatinamente al punto S-1/2, definido como el lugar de origen de la maniobra de aproximación, a 39 km de distancia de la ISS. El único problema experimentado por la astronave fue un fallo en la electrónica de una de las cuatro cadenas que gobiernan el sistema de propulsión.

Un problema similar al sufrido poco después del lanzamiento y que está relacionado sólo con una superación de los límites de temperatura predefinidos en uno de los 28 pequeños motores auxiliares. El sistema de protección actuó como estaba previsto, desactivando la cadena implicada.

Los ingenieros consideran esto una falsa alarma, porque la temperatura era tan sólo 1 grado superior al conservador límite establecido.

Por eso, se ampliarían estos límites, evitando que algo así pueda abortar la fase de acoplamiento del 3 de abril.